Hoy han comenzado nuestros alumnos de 3ºESO su viaje al Camino de Santiago. Es la tradicional peregrinación a Santiago que no pudieron realizar el año pasado por la pandemia. Han salido temprano desde Andel y una vez llegaron a Sarria se pusieron a andar sin desanimo.

Itinerario del Camino de Santiago

Día 1

Después del chaparrón con el que hemos salido esta mañana de Andel, nada iba a presagiar que en Sarria hiciera un día primaveral, jornada que a medida que avanzaban las horas, ha ido a mejor, como se puede ver en las fotos.

Se nota que es el primer día, porque los chicos andaban como gacelas, y los profesores tratábamos de contenerles, porque tenemos por delante otros 4 días de andar.

Como hemos llegado a Sarria a las 14:00, hemos comido antes de comenzar a andar.
Y casi no hemos hecho paradas, porque nos urgía llegar a Portomarín antes de anochecer, ¡y lo hemos conseguido!

En el camino los grupos se han hecho con la naturalidad propia de las amistades en el colegio, porque así hablan entre ellos de todas sus cosas, ¡o de las de los profesores! Pero a partir de mañana seguro que se mezclan más y conseguimos uno de los objetivos de estos días, que es la convivencia entre todos los alumnos, sean de la clase que sean.

Hoy todavía darán la lata por la noche, porque no están lo suficientemente cansados. Pero a partir de mañana correrán menos, conversarán más, disfrutarán del paisaje, y dormirán como troncos…

Todo ello con permiso de la lluvia, que quizás aparezca a partir de mediodía…
Mañana, ¡más!

Día 2

Hoy hemos madrugado, porque el albergue en el que hemos dormido encendía la luz de la zona de literas a las 07:30. Pues que sepáis que vuestros hijos se han levantado sin grandes quejas…

Portomarín ha amanecido algo nublado y húmedo, pero en cuanto ha avanzado el día el sol se ha hecho otro hueco entre las nubes, y nos ha acompañado hasta llegar a Palas de Rei, fin de la etapa de hoy.

El cansancio de ayer se ha hecho notar en varios de nuestros peregrinos, hasta el punto de que seis de ellos han tenido que hacer uso de nuestro servicio de coche escoba: ¡ya veremos cómo se levantan mañana! Pero la inmensa mayoría ha recorrido con garbo los 26 km de la etapa, con dos paradas: a las 11:30 (para reiniciar el camino a las 12:00 con el ángelus), y a las 13:15, para comer a los pies de una ermita encomendad a Santa María Magdalena.

Después, en grupos variados y a distintos ritmos, hemos reanudado nuestro andar, para llegar a destino a eso de las 16:00 horas.

Ducha, descanso, tiritas, betadine,… Las habitaciones son múltiples, pero en grupos. Imagináis cómo “deshacen” la mayoría la maleta, ¡para saber cómo están!

Después, un paseo por el pueblo, Rosario y Misa en la iglesia del pueblo, cena en el albergue…, ¿y a dormir?

¡Mañana más!

Día 3

Ayer anocheció lloviendo, y continuó lloviendo toda la noche…

Pero esta mañana hemos amanecido con cielo nuboso, suelo húmedo y…¡previsión de buen tiempo, cosa que se ha cumplido, porque la jornada ha sido soleada y primaveral! ¡No nos podemos quejar!
Hemos escuchado Misa temprano -a las 8:00- en la parroquia de Palas de Rei, y después de desayunar y repartir la credencial del peregrino a cada uno -para que vayan pidiendo sellos por los lugares que pasamos-, hemos iniciado el camino.

La etapa de hoy es muy bonita, entre otros motivos porque se cruzan varios ríos o arroyos, con sus puentes, riberas, bosques…, y por supuesto ¡sus subidas y bajadas! No hemos parado de subir y bajar, lo que sumado a los 28 km de hoy ha supuesto que hayamos llegado todos a Arzúa con las piernas muy cargadas, y bastante cansados, pero satisfechos por llegar al destino… Bueno la verdad es que no todos han llegado por su propio pie: el coche escoba ha trabajado hoy más que ayer. Pero no vamos a decir nombres, ¡todos nuestros alumnos han andado según sus posibilidades!

Furelos, Melide, Levoreiros, Ribadiso son algunas de las aldeas y localidades por las que hemos pasado, todas muy bonitas.

La ventaja del Camino es que las amistades se afianzan y también se amplían, porque tantas horas andando juntos da para hablar mucho con los de siempre, y también con los demás, o de otras clases.
En fin, tercera etapa completada, todos sanos y salvos en Arzúa, y ahora a cenar y descansar, que mañana nos esperan 38 km hasta el Monte del Gozo.

Mañana, de nuevo, ¡más!

Día 4

Hoy, siguiendo terminología ciclista, hemos andado la “etapa reina” de estos días del Camino: ni mas ni menos que 36 km, que no son pocos kilómetros…
No tenemos más remedio que reconocer que a 12 de nuestros alumnos -acompañados de un profesor- de los que las jornadas anteriores tuvieron problemas físicos, les hemos “perdonado” 10 de esos 36 kilómetros. Y ha sido un acierto, porque algunos estaban algo perjudicados. Y además, lo importante era llegar al destino, al Monte del Gozo. También ha trabajado horas extras el coche escoba, llevando, trayendo y adelantando trayecto a los que se iban descolgando. Pero es que para eso lo hemos traído.
La entrega ayer de la credencial a cada peregrino se ha demostrado muy acertada por dos motivos: el primero, por que ellos han sido conscientes de que su “Compostela” se la tienen que ganar; la segunda, porque se la ganan pidiendo sellos por las iglesias, albergues y bares del camino. Algunos se van a llevar a casa una bonita, completa y colorida credencial, que guardarán con cariño junto a su Compostela, ya veréis.

No hemos comentado nada del tiempo, entre otros motivos porque viendo las fotos de hoy se comprueba que una vez más ha sido espléndido: ¡es que hoy ni siquiera había nubes! Y en Madrid, mientras, lloviendo…

Jornada larga

Pues eso, una jornada larga pero entretenida. Cuando llevas 4 días andando, resulta que coincides con mucha gente que hace tus mismas etapas, y al final hablas con todos. Sí, también los adolescentes de Andel conversan con esa pareja de Málaga, ese abuelo y nieta que vienen de Méjico, o esas dos mujeres de Puerto Rico, o los alumnos y alumnas de Bachillerato de un colegio de Usera que han hecho nuestras mismas etapas.
¡Vaya jornada la de hoy! De verdad que muchos se han comportado como verdaderos héroes, sin quejarse y sonriendo, queriendo llegar por su propio pie a Santiago.

Día 5

Y por fin, hoy viernes 25 de marzo, ¡hacemos nuestra entrada en Santiago de Compostela! No somos los primeros -son muchos los siglos que vienen llegando a Santiago peregrinos de todo el mundo para venerar sus reliquias-, ni seremos los últimos -ni siquiera de Andel, porque esperamos que el próximo curso los alumnos de 2º de ESO vuelvan por aquí-, pero sí somos los alumnos y profesores de 3º de ESO que en marzo de 2022 cumplimos con el sueño que la pandemia nos “robó” en octubre de 2020.

Bajar desde el Monte del Gozo a Santiago es, comparado con la etapa de ayer y las anteriores, un paseo de tan sólo 4 ó 5 kilómetros. Y aunque la primera parte es fea (hay que cruzar una autopista), enseguida entras en el casco urbano de la ciudad, y pronto en el casco antiguo, y ahí sí que se respira aire de peregrino jubiloso que llega a su destino.

Hoy no ha habido rezagados porque todos tenemos ganas de acceder a la Plaza del Obradoiro y disfrutar de la fachada de la Catedral de Santiago. Y luego subir por la escalinata de la Plaza de Platerías y pasar a la Plaza de Quintana, y por ahí atravesar la Puerta Santa para ganar el Jubileo y la Indulgencia Plenaria, bajando al sepulcro del Apóstol para pedirle por su intercesión todo tipo de gracias y favores a Nuestro Señor Jesucristo. Ahí hemos puesto a Andel, a los alumnos de Andel, a las familias de Andel. Y también, uniéndonos al Papa -aunque luego en la Misa del Peregrino ha habido una referencia a ello- por la paz en Ucrania.

Compostela

Nuestros alumnos han tenido luego la oportunidad de pasear por Santiago, comprar algún recuerdo que llevarán a casa con ilusión, hacerse fotos, saludar a los peregrinos conocidos en el Camino, etc. Y por supuesto, acudir a la oficina de Acogida del Peregrino para solicitar su “Compostela”, que llevarán consigo -junto con su Credencial-, como documento que testifica que peregrinaron a Santiago en el año Jubilar de 2021-22.

Ahora toca regresar. Siempre son duras las vueltas, porque se pueden hacer largas, pero volver del Camino de Santiago tiene un sabor especial que hace más llevaderas las horas de autobús.

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