El viernes 13 de febrero Andel volvió a inundarse de ilusión porque, gracias a la iniciativa de la Asociación de Padres de Alumnos, los abuelos de nuestros chicos de Primaria llenan de alegría las aulas del colegio para pasar un rato con ellos.
La jornada comenzó con la celebración de la Santa Misa, para pedir por el colegio, por los nietos y por los que a lo largo de este año se nos han ido al Cielo. Son tantos los abuelos y abuelas que vinieron que el oratorio se quedó pequeño y, como en anteriores ocasiones, el hall del edificio y la biblioteca se llenaron hasta la bandera. Desde allí, gracias a un circuito cerrado de televisión, pudieron seguir la Misa todos los asistentes.
Después de la Misa llegó uno de los momentos más esperados: el desayuno. Un buen chocolate con churros que siempre hace las delicias de todos y del que dieron buena cuenta nuestros mayores.
Con la ayuda inestimable de los alumnos y profesores de Grado Medio de Formación Profesional, junto con un buen número de padres y madres del APA, el servicio funcionó a la perfección. Nadie se quedó con la sensación de haber tomado poco chocolate o pocos churros, que era uno de los objetivos.
Y por fin, subir a las aulas.
Allí esperaban a los abuelos sus nietos, casi con tanta ilusión como la que traían los mayores. Besos, regalos, enseñar el aula, dibujar algo o hablar con otros compañeros y con otros abuelos llenaron las clases de emoción.
Los tutores se encargaron de que el ambiente fuera de auténtica fiesta y de que ningún alumno se quedara solo porque sus abuelos no hubieran podido venir. Con generosidad, los presentes se encargaron de “apadrinar a nuevos nietos”, haciendo que todos se sintieran acompañados.
¡Cuánto debemos a nuestros abuelos, cuánto debemos a vuestros padres y a vuestras madres! Por eso, esta iniciativa del APA sale todos los años adelante con mucho cariño y sin escatimar esfuerzo. Muchas gracias a todos.
El curso que viene, más…


